Victorinox es de esas marcas que la gente conoce por la navaja roja y después descubre que hace mucho más. En el catálogo tenemos más de doscientos productos suyos, y se reparten en tres mundos bastante distintos.
1. La cocina: la línea Fibrox
Es la que usan las cocinas profesionales y la razón es simple: mango antideslizante que agarra igual con la mano mojada, hoja liviana y un precio que no asusta cuando hay que comprar varios. No es un cuchillo para vitrina — es un cuchillo para trabajar ocho horas.
Al lado está la línea Swiss Classic, la versión de casa: mismos aceros, mango más amable. Y los clásicos de mango rojo que vende medio Chile — el mondador, el puntilla de verduras, el set de tres — que son de los que más salen acá.
Todo el corte de cocina junto, de todas las marcas, está en cuchillos de cocina. Si lo tuyo es la carne cruda, los cuchillos carniceros, y cómo elegir uno en la guía del cuchillo carnicero.
2. La navaja suiza
Acá el lío es elegir entre tantos modelos, así que va derecho:
Classic — la chiquitita de llavero, tijera y lima. La que se regala y la que uno termina usando todas las semanas. Spartan — el formato clásico de bolsillo, con sacacorchos y destapador. Waiter — la del mesero: menos herramientas, pero el sacacorchos es el bueno. Alox — las de cachas metálicas, más delgadas y más duras que las de mango rojo.
Y hay modelos armados para una actividad: Camper, Hunter, Fisherman y Angler, que traen sierra, destripador o desanzuelador según el caso. Todas las navajas de la tienda, incluidas las de otras marcas, en navajas multiusos.
¿No sabes cuál de todas? Escribimos una guía corta que compara los modelos uno por uno y dice para quién es cada uno: qué cortapluma Victorinox elegir.
3. Lo que casi nadie sabe que tenemos: viaje
Victorinox hace mochilas, porta documentos y billeteras, y son de las cosas que más se repiten como regalo. Las mochilas de laptop con estructura firme, los porta pasaportes y tarjeteros con bloqueo RFID — esos que no dejan leer la tarjeta a distancia — y porta trajes para el que viaja con terno. Están acá mismo, más abajo en la vitrina.
El filo se mantiene, no se compra dos veces
Lo más vendido de toda esta sección no es una navaja: es un afilador. Y tiene lógica, porque un Victorinox bien cuidado dura décadas.
Las chairas no afilan, enderezan el hilo — son para pasarlas seguido, antes de cortar. Los afiladores sí recuperan el filo cuando ya se perdió. Para guardarlos y moverlos sin arruinar la hoja, los porta cuchillos y fundas.
Para la parrilla
Si el cuchillo va a vivir al lado del fuego, mira los cuchillos parrilleros: hoja larga para cortar sobre la tabla frente a la gente, varios con funda de cuero.
La marca no es sólo cuchillos y navajas. También están los peladores de verduras, las mochilas y accesorios de viaje — diecinueve de los veinte del catálogo son Victorinox — y el cuidado personal: cortauñas, tijeras de manicura y llaveros.